Taller de lujo: Barro que canta y vuela
Por Héctor Muñoz / imágenes: archivo Alejandro López
La vida de Alejandro López ha sido un eterno viaje, particularmente por América, Abya Yala, como él prefiere llamar a este continente. Originario de El Melón, pequeño pueblo minero campesino de la comuna de Nogales, en la Quinta Región, este inquieto creador e investigador comenzó a profundizar en la cultura mapuche en 1999. Pero, al poco andar, comprendió que su interés por la sabiduría de los pueblos originarios lo llevaba necesariamente a otras latitudes.
Fue así como, por dos años, se instaló en Ecuador, donde realizó estudios de música e instrumentos arqueológicos en el Museo de Cuenca. Y, posteriormente, se radicó por otros ocho años en Costa Rica, donde extendió su aprendizaje en el Museo del Oro y el Museo Nacional. Espacios en los que se involucró con académicos, artistas internacionales y creadores de comunidades indígenas.
Hoy se describe como artesano cultor, poeta, cuentacuentos, músico, compositor, educador tradicional e investigador de las culturas originarias. Pero es en su calidad de constructor de instrumentos que, este domingo 8 de junio, de 10.30 a 13.30 horas, dictará el workshop gratuito de alfarería “Barro que canta y vuela” en el Centro Experimental Perrera Arte.
-Alejandro, ¿en qué consistirá el taller que realizarás en Perrera Arte?
-Es un taller básico, donde abordaré el concepto de caja sonora, hasta la realización de un silbato de cuatro agujeros. Está inspirado en antiguos instrumentos de Abya Yala, que simulan pájaros en su forma y su sonido. Se puede decir que es un aerófono, flauta globular de barro, más conocido como ocarina.
-Contabas que los instrumentos cerámicos están presentes en todo el continente. ¿Cuál es la data más antigua de ellos constatada hasta hoy?
-De acuerdo a los instrumentos que personalmente he estudiado, existen vasijas silbadoras encontradas en Perú y Ecuador que datan del 1000 antes de Cristo y son ya instrumentos bien elaborados. De acuerdo a diferentes territorios hay rasgos característicos. Por ejemplo, este territorio se caracterizó por antaras de piedra, que son flautas de tubo. Más al norte, existen ocarinas de soplo directo, y, siguiendo hacia Perú, antaras de cerámica, vasijas silbadoras, ocarinas y flautas. Así hasta a Ecuador y parte de Colombia. Llegando a la zona del Caribe, hay hermosas ocarinas muy estéticas y de excelente sonido hasta alcanzar Costa Rica, donde también se encuentran tambores de cerámica. La zona de Mesoamérica se caracteriza por flautas de barro y ocarinas, además de silbatos generadores de ruido. Como que cada territorio se especializa en un sonido y estética, inspirado en su paisaje sonoro y cosmovisiones.
-¿Existe alguno de estos instrumentos que te llame particularmente la atención por el modo de interpretación o por el uso que se hacía de ellos?
-Las vasijas silbadoras son un misterio. Es una tecnología antigua muy avanzada, podría estar experimentando toda una vida con la gran diversidad de sonidos que nos entrega. Su sonido se produce por el movimiento del agua en su interior que activa un silbato. Además, es un instrumento muy complejo en su construcción.
-Cuéntanos de tu proyecto Dialecto Animal, donde compones la música y fabricas los instrumentos.
-En sí está inspirado en el lenguaje de la Tierra. Así como los animales traducen a su forma los ciclos, las migraciones, también la humanidad interpretó ese idioma en palabra y en instrumentos musicales. Es una mezcla de músicas del mundo primitivo. Incluye parte de los instrumentos que he fabricado viajando y empapándome de diferentes culturas, pero fusionando diferentes territorios. O sea, los he fabricado en diferentes momentos y lugares. La música nace también en diferentes etapas, solo que, con todo este material, más la poesía, decido hace como cuatro años empezar a grabar en estudio. Ahí me encuentro con el músico e ingeniero de sonido Fritz Demuth, baterista de La Floripondio, quien me colabora con percusiones y producción de mis canciones.
-¿Cómo describes la música de Dialecto Animal?
-Es un proyecto con un sonido bien crudo y sicodélico. Muy de la música underground del Aconcagua. La banda se forma luego con puros músicos rockeros y colaboraciones que se van quedando en el equipo. Es la misma esencia del proyecto inicial de tambor, voz y flautas, pero se van sumando capas de sonoridades primitivas. Aunque pasa por elementos del folclore, no quiere serlo, quiere sonar fuerte con momentos de trance y también festivos, pero con mensajes directos relativos a la preservación del planeta y sus culturas Madre. La puesta en escena es bien teatral y va en proceso de creación paralelamente. Explora el beat primitivo, las músicas ancestrales, performance teatral, las luces y sombras. Solo hay cuatro temas en YouTube, pero hay más de una hora en vivo de concierto. Este año quisiera grabar todos los temas y sacar una producción en vivo, hay mucho que trabajar en el proyecto.
Coordenadas
Qué: Taller de alfarería “Barro que canta y vuela”, dictado por Alejandro López
Cuándo: Domingo 8 de junio, de 10.30 a 13.30 horas
Dónde: Centro Experimental Perrera Arte, Parque de los Reyes s/n, Avenida Balmaceda entre Bulnes y Cueto, nuevo barrio Balmaceda
Inscripciones: Link disponible en la bio del Instagram de Perrera Arte
Actividad formativa gratuita.





