Santiago Serrano: “En el norte ningún niño había visto una araucaria en su vida”

Por Héctor Muñoz

Aunque nacieron en lugares muy distantes, tanto el chileno Santiago Serrano como el francés Rémi Rappe tuvieron vivencias de infancia que los llevaron a elegir la araucaria araucana al momento de escoger el tema y nombre de su primera película documental de naturaleza. Han pasado un par de años desde el rodaje del filme y ahora, durante la promoción de la cinta en apartados lugares de Chile, al realizador nacional no ha dejado de llamarle la atención que en el norte “ningún niño había visto araucarias en su vida” tratándose de un árbol originario que lleva millones de años en este territorio y que incluso, por su significado, bien podría estar en el escudo nacional.

“Queremos aportar a la construcción de nuestra identidad”, dice Serrano, quien este viernes 4 de mayo estrenó en Santiago y en el Centro Experimental Perrera Arte de esta película que ha recibido numerosos premios en los casi treinta festivales internacionales en los que ha sido parte.

-¿Cómo y por qué nace la idea de hacer este documental?

-En mi juventud fui scout y acampé muchos veranos bajo los bosques de araucarias, fueron muy buenos momentos en los que, sin darse cuenta, uno se va conectando profundamente con la naturaleza. En ese mismo contexto alguna vez hicimos una larga caminata de varios días por el sector de Icalma. En aquella ocasión organizamos un taller donde un habitante del sector nos dio una charla a todos sobre la cultura mapuche y la importancia de la araucaria, lo que fue un gran aprendizaje. Muchos años después tuve la oportunidad de estudiar en Francia para realizar documentales de naturaleza. Ahí fui compañero de Rémi Rappe, el codirector de “Araucaria araucana”. Trabajamos juntos en varias ocasiones en la universidad y quedamos muy contentos con el resultado, así que, una vez finalizados nuestros estudios, decidimos emprender un proyecto en conjunto que sería nuestro primer largometraje. En ese momento surge la idea de hacer un documental sobra las araucarias. Curiosamente a Rémi también lo había marcado una araucaria durante su infancia en el campo en Francia, cerca de su casa había una y su abuela se la mostraba siempre cuando pasaban por ahí. La araucaria araucana es un árbol muy utilizado en el ámbito de la jardinería en Francia y el norte de Europa. Crece con mucha facilidad en climas fríos y por su belleza posee un gran valor ornamental. Se la encuentra en muchos lados, aunque generalmente de forma individual, y la gente no sabe que viene de los Andes del sur. Una vez establecido el tema central de nuestro documental vino todo un trabajo de reconocimiento de terreno. Rémi vino a Chile y durante tres meses recorrimos la Araucanía y los distintos sectores donde habían araucarias, impregnándonos del tema, buscando los mejores sitios para el rodaje y haciendo contactos.

-¿Cómo consiguen el financiamiento?

-Con el teaser de tres minutos que hicimos durante este reconocimiento en terreno pudimos presentar nuestro proyecto a distintos fondos audiovisuales y productores en busca de apoyo para la realización. Tuvimos la acogida de Grenouilles Productions, una pequeña empresa situada en Poitiers, Francia, muy cerca de donde estudiamos, la que tomó el proyecto en sus manos y, luego de un tiempo, logró venderlo al canal de cable francés UshuaiaTV, especializado en documentales de naturaleza. Grenouilles Productions a su vez también estaba asociado con Chacapa Studio, una productora de Bordeaux dedicada al sonido, que también participó en la realización del documental. Esa venta a UshuaiaTV permitió iniciar el rodaje final, el que duró un mes y al que también se sumaron las imágenes del reconocimiento de terreno y las del incendio de China Muerta, grabadas en marzo de 2015.

-Llama la atención la peregrinación que ha tenido este documental por distintos sitios. Desde festivales hasta, recientemente, proyecciones con escolares en Vicuña. ¿Qué nos podrías señalar de este modo de ir llegando al público?

-Me parece que es un forma súper buena de llegar al público. En una primera instancia, postulamos a todos los festivales que nos fue posible, tanto en Chile como en el extranjero. Hemos estado en casi 30 festivales, pero en Chile solo en tres. De ahí nace la necesidad de iniciar este proceso de autogestión que trasciende la industria y apunta directamente al público nacional. Mal que mal, es un trabajo que hicimos para que principalmente sea visto en Chile, para aportar algo a la construcción de nuestra identidad. No tiene sentido hacer un documental para que no sea visto. Y la retribución del publico ha sido nuestra mayor satisfacción. Existen muchos circuitos alternativos, algunos sumamente pequeños, pero siempre hay personas que se interesan por ver el documental y, por supuesto, después hablar de él a sus cercanos, lo que nos llena de orgullo. Es un trabajo muy bonito llegar a esos públicos. Tuvimos la suerte también de ser seleccionados en el programa “Miradas regionales, red audiovisual del norte”, gracias al cual, durante dos semanas pudimos mostrar “Araucaria araucana” en distintos colegios de la Cuarta Región, incluidas zonas rurales. Ningún niño había visto araucarias en su vida y poco sabían de los temas que planteamos en el documental. Ver como gente en todos lados se interesa por esta naturaleza es una gran experiencia.

-¿Cuáles son las preguntas que más se repiten en los conversatorios que realizan con los espectadores?

-Lo primero es saber cuál fue la motivación para hacer este documental. Y después la gente quiere saber más sobre la araucaria y sobre la historia del pueblo pehuenche. También hay preguntas técnicas que apuntan a la utilización del dron y a la fotografía.

-¿Seguirán trabajando juntos con Rémi Rappe? ¿Cómo planeas tu continuidad en el cine?

-La relación con Rémi surge primero desde la amistad y después desde una mirada creativa para hacer documentales, principalmente desde la fotografía, pero siempre en la naturaleza. Esperamos seguir haciendo documentales de naturaleza juntos, tanto en Chile como en Francia, no perdiendo de vista la necesidad de reinventarse y evolucionar. Por lo pronto, estoy preparando un serie para la televisión sobre árboles chilenos, se llama “Memorias de árboles”. Son ocho especies, de norte a sur, que nos cuentan su historia, y Rémi vendrá para colaborar en la mayoría de los capítulos.

-A partir de este documental sobre la araucaria, su relación con los pueblos originarios y temas como la depredación de los bosques nativos, ¿cómo observas el presente del conflicto mapuche?

-A título personal, creo que el presente del conflicto mapuche es complicado. No veo la voluntad del Estado para solucionarlo, ni siquiera en un horizonte lejano. Pero creo que, en regla general, el pueblo mapuche ha hecho una importante labor para validar su causa y su cultura frente al resto de la sociedad. La Araucanía es la región más pobre de Chile, pero esos índices han ido mejorando porque el pueblo mapuche está actuando para vivir mejor, a pesar de lo difícil que puede ser para ellos. Me parece que una persona mapuche hoy es mucho más respetada que hace algunas décadas. También creo que Chile es un país joven comparado con muchas otras naciones y debiera entender que todos nuestro pueblos originarios poseen un riqueza que debiéramos incorporar con gusto a nuestra identidad. Son raíces profundas en el tiempo que Chile no tiene y me parece imperativo entenderlo si queremos madurar. Creo que sin dudas es posible superar este conflicto, como cualquier conflicto, aunque quizás haga falta vivir tanto como una araucaria para verlo, puesto que ya van más de 400 años. Pero creo sinceramente que se va construyendo un camino y esperemos que este documental pueda aportar algo más.

Datos de referencia

Qué: Estreno en Santiago del documerntal “Araucaria araucana”.

Realización: Rémi Rappe (Francia) y Santiago Serrano (Chile).

Duración: 52 minutos, full HD.

Cuándo: Viernes 4 de mayo de 2018.

Dónde: Centro Experimental Perrera Arte.

Entrada liberada.



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