Paula Navarro: “No tenemos curadoría, respetamos la propuesta de cada fotógrafa”

Por Héctor Muñoz

En enero cumplió cuarenta años y su orgullo es ser hija de una madre soltera. Su cédula de identidad indica que se llama Paula Lizama, pero, como jamás conoció a su padre, optó por llevar el apellido materno, Navarro, en homenaje a la dama “honrada, humilde, fuerte, sencilla, cariñosa y luchadora” que le dio todo.

Desde pequeña sintió inquietud por los movimientos de una tía que tomaba las fotos familiares y luego, ya joven, adquirió su primera cámara análoga. Estudió fotografía en medio de los tiempos que le dejaba el trabajo, pero, cuando ya no pudo cancelar los aranceles que atormentaron a su generación, se volvió autodidacta. Ya tenía claro que, palabras más o palabras menos, sería una artista callejera, una retratista de la urbe.

Por invitación de espacio Diana, en 2018 Paula Navarro organizó una exposición femenina para el Día Internacional de la Mujer, el 8M que marcó aquel marzo anticipatorio. “Fue tal la cantidad de personas que nos visitó, fue tan bien recibida la selección de fotógrafas, que no paramos más”, dice la fundadora del proyecto Mirada de Mujer (Miram), que este jueves 24 de junio lanzó su tercer ciclo, que incluye trabajos de 11 fotógrafas, en Perrera Arte.

“Aprendimos mucho en el camino y seguimos haciéndolo, generando equipos de trabajo, delegando y confiando en la gestión que hacen nuestras compañeras. Hay que entender nuestros tiempos y dar espacio a compartir nuestras emociones también”, dice Paula Navarro. “Sabemos que estamos haciendo algo importante. Es interesante la orgánica que hemos creado a pulso y autogestión. Queremos visibilizar la mirada fotográfica de mujeres a través de exposiciones colectivas y, en este acto, democratizar el acceso a las obras”, agrega.

-¿Hay alguna de las fotógrafas de la comunidad que te sorprenda en particular?

-Todas me conmueven de algún modo, no podría elegir a una, son tan diferentes entre sí. Sus procesos creativos son tan íntimos. Cuando comienzas a conocerlas, le das más profundidad a su trabajo, eso me pasó al descubrir a la mujer detrás de la foto. La retroalimentación es contante, trabajan temas tan contingentes, humanos, íntimos, viscerales, poéticos, sociales, tan desde aquello que las conmueve y las interpreta como género, que solo puedo seguir aprendiendo y maravillándome con cada una.

-¿Cuánto marca a vuestra agrupación la agresión sufrida por Nicole Kramm, quien perdió parte de la visión durante el estallido social?

-Nos marcó brutalmente, nos removió el alma, sufrimos mucho cuando supimos lo sucedido a la Nico. Una impotencia gigante, por la brutalidad de los acontecimientos de ese período. A eso hay que sumarle que le pasara a una de nuestras compañeras, fue muy fuerte. Pero nos organizamos rápidamente para hacer algo y apoyarla, aparte de la contención emocional, con una gran rifa que aportó a los gastos que significaron perder casi en su totalidad la vista del ojo izquierdo. Siendo fotógrafa, para ella la visión es una herramienta de trabajo. Muchas de nosotras aportamos con obras como premios y la rifa tuvo mucho apoyo, porque quienes conocemos a la Nicol sabemos lo consecuente de su trabajo. Ella estaba reporteando todos los días en la primera línea, es una mujer muy comprometida con lo social y su trabajo fotográfico habla por ella. Posterior a eso se dedicó activamente al trabajo con las víctimas de trauma ocular, que al igual que en su caso fueron generados por el Estado de Chile. Es admirable la manera en que se reinventa contantemente. Tiene un proyecto fotográfico hermoso con quienes perdieron la visión como ella. Es conmovedora su manera de retratar a los otros.

Imagen principal: Paula Navarro

-¿Qué lugar ocupa Mirada de Mujer en la historia de la fotografía hecha por mujeres en Chile?

Sabemos que estamos creando algo grande, tenemos esa sensación contante de que esto es importante, pero el tiempo y las personas que siguen a nuestra comunidad dirán qué lugar ocuparemos en la historia. No me siento con la atribución de decir algo así ahora, lo creo muy pretencioso. Lo importante es que seguiremos trabajando y disfrutando el proceso para aportar dando a conocer colectivamente a las fotógrafas de este país y su manera de interpelar el cambiante mundo que nos rodea.

-¿Qué eslabones previos reconoces como antecedente de Miram?

-Hablando de colectivas, destaco mucho lo que hacían por ese tiempo y sigue haciendo Cooperativa de Fotógrafas y otras colectivas de mujeres que durante los años previos a nosotras estaban dando mucho qué hablar visibilizando a otras, pero de una manera distinta a la nuestra.

Si bien Mirada de Mujer nace como una experiencia explícitamente documental, es posible distinguir varias propuestas más de autora o asociadas a las puestas en escena, por ejemplo. ¿Cómo evalúan esas distintas perspectivas desde un punto de vista de la curadoría?

-No tenemos curadoría, respetamos la propuesta de cada fotógrafa. Creo que eso nos destaca de otras colectivas que trabajan temas en conjunto: nosotras damos libertad de proponer un tema y eso genera de manera implícita un desafío importante para la autora convocada, porque cada una busca de una manera muy instintiva compartir una obra única.

-¿Qué destacarías de esta tercera generación de Mirada de Mujer que se presenta en Perrera Arte?

-Destaco la resiliencia que han tenido en pandemia. Tuvimos un solo encuentro presencial antes del encierro para conocernos, porque antes de ese día ninguna se conocía. Recuerda que fueron convocadas por sus antecesoras del segundo ciclo y muchas de ellas no sabían del trabajo de la otra. Así que es aún más poderoso que mujeres desconocidas se unan por un bien comunitario desde la vereda de la fotografía: eso es mágico, algo que destaco en todos los ciclos. No hay egos presentes y eso permite que trabajemos unidas, porque confían en lo que hacemos las que estamos más activas. Además no están solas, formamos equipos de trabajo, donde algunas representantes del primer y segundo ciclos estamos apoyando a full. Eso es hacer comunidad. Estoy muy contenta de que las obras del tercer ciclo por fin salieran del envoltorio en el que estaban esperando ver la luz. Tenemos esperanza de que podamos pasar a fase dos antes de que termine la exposición en Perrera Arte, un lugar increíble como patrimonio. Queremos hacer visitas guiadas y que quienes participen sientan, dimensionen de manera presencial la experiencia de ver, mirar, observar cada detalle de una obra impresa en un lugar como este. Es otro mundo.

Coordenadas

Qué: Inauguración online del tercer ciclo de la muestra colectiva Mirada de Mujer en el Centro Experimental Perrera Arte.

Exponen: Marcela Bruna, Francisca Castelblanco, Carmen Gloria Durney, Paz Alejandra Farías, Inti Gajardo, Javiera Musso, Lorna Remmele, Paula López Droguett, Sonia Rossel, Eleonore Simon y Loreto Vergara.

Cuándo: Jueves 24 de junio.

Importante: Las próximas actividades gratuitas vía streaming de la exposición se informarán oportunamente en las páginas y redes sociales de Miram y Perrera Arte.

Visitas guiadas: La muestra permanecerá montada hasta el 31 de julio en Perrera Arte (Parque de los Reyes s/n, Avenida Balmaceda entre Bulnes y Cueto) y se irá abriendo al público de acuerdo a la progresión de las restricciones sanitarias en la comuna de Santiago.

Primer ciclo Miram, 2018: Ana María Casas-Cordero, Daniela Miller, Leonora Vicuña, Mar Cifuentes, Nathaly Arancibia, Paula Navarro, Sabine Greppo, Shaony Valenri, Teresa Arana Migliassi, Karla Riveros, Valentina Jara y Zaida González.

Segundo ciclo Miram, 2019: Carolina Agüero, Claudia Gleixner, Claudia Soto Villena, Cote Quiroga, Constanza S. Gómez, Gabriela Jara, Marcela González, Nicole Kramm, Pía Cosmelli, Tatiana Sardá, Verónica Leguizamón y Rocío Hormazábal.

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