Navarro/Aceituno, dos peso pesado de la fotografía expusieron juntos en galería Ekho

Se conocen desde fines de los años 80, hace ya tres décadas, pero nunca se les había pasado por la cabeza exponer juntos. Hasta el 26 de mayo de 2018 permaneció abierta en Ekho Gallery (Merced 349, L.12) la exhibición “Retratos en perspectiva”, muestra de dos creadores con valiosa obra e historia en la fotografía nacional: Jorge Aceituno y Luis Navarro.

“Fue una idea del arquitecto Luis Binimelis, el dueño de la galería, quien nos propuso una exposición conjunta. Con Lucho nos conocemos desde la época de la AFI (Agrupación de Fotógrafos Independientes) y siempre nos juntábamos en mi taller por ahí por 1988 o 1989”, cuenta Aceituno, quien agrega que esta fue una buena oportunidad para ver los trabajos en color de Navarro, quien presentó fotografías realizadas en diapositivas de 35 milímetros para el proyecto “Pintar con la luz”, que se expuso por única vez en 1997 en la galería Nesle de París y que consiste en una serie de retratos femeninos.

Retrato Aceituno & Navarro: Valery Espinoza Galdames

Aceituno exhibió obras en blanco y negro, tomadas en negativo de 120 milímetros, pertenecientes a tres distintas series: “Agua del cielo” (2002), “Puestas en escena” (realizada entre 1997 y 2007 en colaboración con el artista visual y taxidermista Antonio Becerro) y “Radioretratos” (2013). “Es interesante el diálogo que se generó con Lucho para esta exposición, que a mi juicio tiene varios hilos conductores, como son el retrato, el cuerpo y el regreso a la pintura, ya que no debemos olvidar que él (Navarro) tiene precisamente su orígenes en la pintura, mucho antes de que fuera conocido por sus trabajos fotográficos relacionados principalmente con los derechos humanos”, explica Aceituno.

Gonzalo Leiva Quijada, doctor del Instituto de Estética de la Universidad Católica y autor del texto de la exposición en Ekho Gallery, también puso énfasis en este aspecto: “El trabajo de Luis Navarro y el de Jorge Aceituno constituye un entrelazamiento de ideas dispares y unidades referenciales de nuestro tiempo. En ambos proyectos como líneas generales está presente la cita postmoderna a la tradición de la pintura, así como a la apropiación representacional del cuerpo”.

El teórico vislumbra en las fotos de Navarro “una senda de lineamiento artístico donde los aspectos formales nos indican un cuestionamiento a los modos de representación de la corporalidad. El efecto realístico desaparece y quedan ideales evaporados, como estas mujeres quimeras, siempre apresados en texturas que dejan ver pero que al mismo tiempo retienen el misterio de lo representado”, mientras que en los trabajos en blanco y negro de Aceituno observa “una audaz exploración desde la expresividad corporal mediada por una animalidad inquietante”.

Gonzalo Leiva celebra “el atrevimiento de los fotógrafos de realizar y de mostrar proyectos anclados temporalmente pero que hoy demuestran su fuerte resistencia al tiempo, a las modas, a los modelos culturales. La libertad creativa es para estos fotógrafos Aceituno & Navarro su mayor resistencia cultural a las ambigüedades del mercado y de lo que está de moda. La honestidad visual de ambos fotógrafos queda expuesta en esta exposición que insiste en el sentido plástico y en la búsqueda y experimentación con los rostros, los cuerpos y con el canon del arte”.



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