Muros sin cielo, performance en el gueto

Por Rocío Garcés

El universo dibujó aquí una trampa / escrita fina en papel de aluminio / tan fina que no se ve / como la letra chica, esa que se arruga y es resbalosa.

En Las Rejas, Estación Central, están los guetos verticales sin plan regulador, donde la escala humana y el espacio público no fueron siquiera considerados. Cuando los construyeron quedé impresionada, no lo podía entender.

¿Cómo haces para atrapar la felicidad acá? / ¿Es un túnel en el cielo? / Tan hostil como refugiarse en este campo sin campo, / en este bosque sin bosque, / en esta plaza ausente, / en esta tierra sin lugar, / en estos vecinos sin afuera, / en esta estación vertedero, / en esta fosa llena de ilusiones.

El proyecto habitacional son 5.600 departamentos en un solo monoblock de una manzana. Es decir, 8.000 personas en una manzana, en una sola hectárea, cuando la densidad promedio de esta comuna es de 79 habitantes por hectárea.

Lenta muerte con el cielo vendido / como todo en este lugar. / Sin duda y aviso.

Una verdadera colmena humana que va arrasando barrios antiguos de gente trabajadora. Quince a 30 minutos se requieren para lograr subir al ascensor.

Los juegos de los niños fueron prohibidos / en las escuelas y en las casas / en los barrios y en las pantallas.

Los vecinos de la Villa Santa Petronila se quejan de que la mole de hormigón les tapó la luz, que el pan se agota apenas llega, que el colegio colapsó, que un jardín de infantes no da abasto, que la bomba de bencina de calle Ecuador siempre tiene cola en espera y que el supermercado siempre está lleno. Pero una casa que hace cinco años costaba 40 millones hoy vale el doble.

Cada vez más iguales / más tristes / más solos. / Ser testigo de este estrago es estar más muerta que viva.