Mariana Pereyra: “Todos somos capaces de crear una danza libre, propia y pura”

Por Carolina Ibacache / edición: T. Muñoz

Mariana Pereyra vive en la idílica Villa La Angostura, una localidad turística en el lago Nahuel Huapi, en la Patagonia trasandina, cerca del Parque Nacional Los Arrayanes, un territorio con una vida vegetal milenaria, y, por lo mismo, es fácil imaginar porqué le puso Danza en el Bosque a su proyecto artístico en altura, el cual tuvo oportunidad de transmitir a un selecto grupo de alumnos en el teatro-domo de Ko-Panqui, el espacio creativo que el actor Claudio Ansorena impulsa desde 2016 en Curarrehue, en la provincia de Cautín, en la región de La Araucanía, otro paisaje indómito que invita a volar.

-Mariana, ¿en qué consistió el taller Danza en el Bosque que hiciste en Curarrehue?

-Consistió en dos talleres de danza butoh por las mañanas, donde desarrollamos dos temas del método Seki: el sentido de colgar de la tierra y el cuerpo como bolsa de agua. Y, por la tarde, realizamos dos talleres de danza aérea con arnés, en los que desarrollamos el desafío a la gravedad y el péndulo.

-¿Cómo evalúas la experiencia?

-Ambos talleres me resultaron muy gratificantes, la diversidad del grupo me puso desafíos, ya que había dos personas con experiencia en realizar talleres de movimiento y dos que nunca se habían animado a hacer algo igual. Realmente el grupo se predispuso, se abrió generosamente a mis propuestas y pudimos llevarnos todos un precioso aprendizaje.

-¿Cuáles son las claves del trabajo con arneses?

-Podríamos empezar diciendo que no es recomendable ingerir alimentos ni bebidas estimulantes previo a la actividad, ya que al principio genera sensaciones de náuseas. Al moverse en el plano vertical, la cabeza no comprende y se asusta. Por eso hay que empezar de a poco y es mejor con el estómago liviano. Otro punto es que puede ser doloroso si nunca te colgaste de un arnés: para eso recomiendo generalmente usar doble calza, o un pantalón grueso en la zona de la cadera. Esos ítems son para aprovechar la actividad lo mejor posible. Después siempre es clave abrirse a la propuesta, entregarse al misterio y volar.

-En Argentina tienen un muy buen desarrollo e interesantes experiencias en arneses.

-Sí, Argentina tiene varias escuelas de danza aérea y grandes referentes de teatro aéreo. Yo comencé a mis 14 años junto a Brenda Angiel, que es una de las pioneras de danza aérea en el país. También podemos nombrar a De la Guarda y Fuerza Bruta, entre otros.

-Háblame de Danza en el Bosque, ¿por qué elegiste ese nombre?

-Danza en el Bosque es mi propuesta, vivo dentro del bosque andino patagónico, en Villa La Angostura, y siembro danza desde 2015 en la región. Habitualmente voy recolectando semillas por todo el mundo y luego comparto mis aprendizajes. Creo firmemente que todos los seres humanos somos capaces de crear una danza libre, propia y pura.