Ibrham Valdivia: “La cultura queer no puede ni debe ser limitada a una sola estética”
Por Héctor Muñoz / fotografías y bocetos: archivo y dossier de la compañía Fantasías y Lamentos
“Que todo el mundo salga de Pulse y sigan corriendo”, fue la alarma que, a las 2.09 horas del lunes 12 de junio de 2016, dio la propia discoteca gay Pulse en su cuenta de Facebook para alertar a los asistentes que algo grave estaba ocurriendo en este local de Orlando, Florida. En su interior, un hombre armado, provisto de un fusil semiautomático y una pistola, estaba desencadenando una masacre que dejó decenas de heridos y 50 muertos, incluyendo el propio autor de los disparos, el estadounidense de origen afgano Omar Mir Seddique Mateen, de 29 años, abatido por los policías que llegaron al lugar.
“La masacre de Pulse fue un golpe que resuena profundamente en cada uno de nosotros. Como miembros de la comunidad LGBTQ+, este acto de violencia nos recuerda de manera cruda la precariedad de nuestras vidas y la importancia de luchar por el único derecho de existir”, señala el actor y dramaturgo Ibrham Valdivia, quien tiene a cargo la dirección de la obra “Mariposas multicolor”, que este sábado 5 y domingo 6 de octubre tendrá su estreno en Perrera Arte, y que está inspirada en este dramático episodio contemporáneo.
“Este hecho noticioso expone lo complejo de construir una identidad libre en una sociedad heteronormada y binaria, como también lo frágil que se pueden convertir nuestros espacios seguros. Esta obra es, en parte, una respuesta a ese dolor y a esa rabia, a esos insultos, miradas y comentarios que recibimos a diario por ser quien somos”, señala en esta conversación Ibrham Valdivia, quien también dirigió “La Grima” y “Hay vino en el porvenir del cielo”, dos montajes anteriores de los integrantes de la compañía Fantasías y Lamentos.
-¿Por qué describen este trabajo como “una experiencia teatral disidente”?
-Cuando describimos nuestra obra como una experiencia teatral disidente nos referimos a dos aspectos fundamentales para el proyecto. En primer lugar, entendemos la disidencia como una respuesta contracultural que desafía el status quo y la hegemonía cultural. Desde esa perspectiva, nuestra obra rompe con los límites del espacio tradicional de representación teatral, creando una experiencia inmersiva en la que cada actante se relaciona directamente con el público, transformando al espectador en un participante activo de la historia. Se le otorga al público la capacidad de sumergirse en la atmósfera de una fiesta con música en vivo, lo que convierte a los asistentes en testigos directos de un hecho trágico que se oculta tras esa fachada festiva. En segundo lugar, la obra está protagonizada por personajes disidentes que forman parte de la cultura queer, es decir, no se ajustan a los cánones heteronormativos de la cultura dominante. La historia narra cómo estas almas disidentes, reunidas en ese espacio, fueron brutalmente asesinadas como consecuencia indirecta de la represión cultural hacia las performatividades de género disidentes. Desde esta perspectiva, ofrecemos a los espectadores la oportunidad de reflexionar y cuestionar sus propias percepciones sobre la diversidad y la inclusión. La obra es, además, un espacio seguro para que las personas queer se reconozcan y encuentren representación. También es una invitación para que el público heteronormativo reflexione sobre sus propios privilegios y prejuicios. A través de un lenguaje corporal explícito, un vestuario provocador y una puesta en escena que desafía las convenciones teatrales, buscamos generar un diálogo necesario sobre la diversidad y la inclusión.
-Háblanos del vestuario propuesto. ¿Qué importancia tiene en el montaje y a qué necesidades responde?
-Para el vestuario trabajamos a partir del concepto de la crisálida y la metamorfosis de una mariposa, siempre teniendo en cuenta la practicidad de las telas debido al constante movimiento de los intérpretes. Por esta razón, llegamos a la síntesis de utilizar una tela viscosa de colores iridiscentes que cubre el cuerpo de cada performer de manera ceñida, como una primera capa. A medida que avanza la historia, cada actante puede transformarse en diferentes personajes añadiendo prendas y accesorios que definen la imagen visual de los arquetipos que proyectan en su vida social. El vestuario responde a las estéticas propias del lugar donde se escenifica la obra. Puedes ver a estos bailarines gogós como insectos iridiscentes que representarán la trágica historia de la noche latina.
-¿Qué entienden por performance y cuáles son los márgenes de este concepto en la obra?
-En “Mariposas multicolor” la performance es un acto vivo que transforma el espacio y activa tanto a los intérpretes como al público, generando una experiencia dinámica y en constante cambio. No la entendemos solo como una representación, sino como un proceso en el que los cuerpos y la atmósfera generan significados en tiempo real. Los márgenes del concepto de performance en esta obra se expanden al integrar elementos de la fiesta y lo cotidiano, creando una narrativa que se vive, no solo se observa. Cada personaje en la obra atraviesa un proceso de metamorfosis, y este viaje no solo ocurre en la trama, sino en la forma en que se desarrolla la acción escénica, borrando la distinción entre los intérpretes y los espectadores. La obra se mueve entre lo festivo y lo trágico, y en este cruce de emociones es donde la performance cobra su sentido, utilizando el cuerpo como medio para narrar una historia de resistencia y transformación. Así, el concepto de performance en “Mariposas multicolor” abarca tanto lo estético como lo emocional, y se convierte en una forma de comunicación directa y poderosa.
-“Mariposas multicolor” pareciera ajustarse a lo más clásico de la estética que desea representar. ¿Crees que aquello es un sello ineludible de esta cultura o solo una variante formal susceptible de radicales mutaciones?
–Es cierto que “Mariposas multicolor” se apoya en elementos estéticos que son reconocibles dentro de la cultura queer, como el uso de colores vibrantes, el vestuario provocador y la atmósfera de fiesta. Estos recursos visuales no son un sello rígido, sino una de las tantas formas posibles de expresar esta cultura, que, precisamente por su naturaleza disidente y en constante evolución, es susceptible a mutaciones radicales. La obra utiliza estas referencias porque dialogan con el contexto específico que estamos representando, pero no creo que sean ineludibles ni que definan completamente la cultura queer. Al contrario, uno de los valores fundamentales de esta cultura es su capacidad de reinvención. “Mariposas multicolor” es solo una de las muchas posibles expresiones dentro de un abanico amplio y diverso de manifestaciones estéticas y performativas que podrían mutar hacia formas completamente distintas en otros contextos. En resumen, si bien en esta obra hemos elegido representar ciertos aspectos clásicos, considero que la cultura queer está en constante transformación y no puede ni debe ser limitada a una sola estética.
Coordenadas
Qué: Estreno de la obra “Mariposas multicolor”, de la compañía Fantasías y Lamentos
Dirección: Ibrham Valdivia
Dramaturgia y diseño: Rodo. Producción: Paulina Osses
Intérpretes: Fabiola Álvarez, Venus Muñoz, Nicolás Zambrano, Pamela Jaque, Alonso Pastrián y Benyii Venegas (DJ)
Cuándo: Sábado 5 y domingo 6 de octubre, a las 19.30 horas
Dónde: Centro Experimental Perrera Arte, Parque de los Reyes s/n, Avenida Balmaceda entre Bulnes y Cueto, nuevo Barrio Balmaceda
Entradas: www.passline.com
Estacionamiento interior gratuito.




