Héctor León: “Mis esculturas han sido calificadas de asquerosas. Eso llena mi corazón”

Por Antonella Guevara

Esta vez no habrá vino de honor, protocolos de ingreso y salida, buena conversación, saludos, risas y reencuentros propios de las exposiciones del Centro Experimental Perrera Arte. Todo será virtual debido a la pandemia. Este viernes 23 de abril, desde las 19 horas, a través de la plataforma Zoom, el público podrá ingresar en forma gratuita al imaginario que durante una década ha construido el artista visual Héctor León, quien ocupará la nave principal y toda la planta baja de la factoría del Parque de los Reyes con una antología individual que reúne trabajos realizados entre 2011 y 2021. Se trata de un tríptico que incluye medio centenar de piezas, la mitad de ellas inéditas, en los más diversos soportes y formatos, las cuales transitan desde la pintura al óleo, su técnica madre, hasta la escultura, su indagación más reciente y necesaria.

-Héctor, han pasado cuatro años desde la última vez que expusiste en solitario en Perrera Arte “El gabinete del perro blanco”. ¿Qué presentas en esta ocasión?

-Sí, ha pasado el tiempo. “El gabinete del perro blanco es una de las experiencias expositivas que recuerdo con mayor emoción y como uno de los hitos más importantes de mi carrera artística. Esta vez presento una selección de obras mucho más amplia, son 50 piezas entre pinturas y esculturas. Se trata de una trilogía de series que muestran los tres principales momentos de mi producción de los últimos 10 años, un nuevo salto en mi carrera por el tamaño de la muestra y, además, porque es la primera vez que presentaré mi trabajo escultórico en una exhibición individual.

-¿Cómo la concebiste y de qué forma estructuraste la muestra?

-La exposición ha sido concebida como una trilogía y también como una especie de antología con obras que datan de 2011 hasta el presente año. Nuevamente estructuro el conjunto de piezas como una obra literaria. Es muy clara la división de la muestra, sus tres partes son absolutamente identificables, autónomas pero conectadas y creo que se podrá leer la evolución de mi obra en ella. La primera estación de esta trilogía es “La parte barroca” con la serie “El gabinete del perro blanco” que vuelve a la nave central de la Perrera después una verdadera gira por museos, centros culturales y galerías de cinco ciudades del país. La segunda es “La parte expresionista” con una selección de la serie “Vástagos”, exhibida anteriormente en 2019 y 2020 en Santiago. La tercera es “La parte bífida”, compuesta por obra inédita, una selección de mi producción de los últimos dos años. Se trata de una serie de pinturas y otra de esculturas realizadas entre 2020 y 2021.

-¿Cómo fue el proceso de diagramación del “Gabinete…” en relación al montaje total de la exposición?

-En esta ocasión representa aproximadamente un tercio de la muestra y con Antonio Becerro, como curador del espacio, hemos decidido montarla en la misma ubicación de su estreno pero con algunos cambios en su diagramación interna, es decir, vuelve a mostrarse como un gran políptico rectangular pero algunas de sus piezas han sido intercambiadas e incluso una de ellas se presenta en otra orientación. El “Gabinete…” en una ubicación central de la muestra dialoga con todo el resto de las obras, siendo visible desde casi todos los espacios. Es primera vez que esta inmensa serie comparte sala con otras obras y creo, también espero, que se entienda la profunda relación que existe entre ellas. La exposición ha sido pensada para que el espectador transite de una obra a otra, yendo y viniendo entre los distintos años de producción de cada una, entre diferencias y cercanías que muestran la búsqueda y la experimentación de los últimos diez años de mis manos y mi cabeza.

– En la muestra también retomas parte de la serie “Vástagos”.

-Sí , y en esta ocasión la llamo “La parte expresionista”. Se trata de un conjunto de pinturas al óleo sobre distintos soportes realizada entre 2017 y 2019. Esta serie fue expuesta en el Centro Cultural Espacio Matta en 2019 y una de sus piezas se volvió a mostrar en una exposición colectiva en Isabel Croxatto Galería a comienzos de 2020. La serie “Vástagos”, al igual que toda mi obra, fue planteada a partir de elementos íntimos sacados de mi propia experiencia para hacer reflexión de mi existencia paseando por la historia del arte con citas y referencias técnicas. Fue una gran sorpresa para mí que, un par de meses después de su estreno, la obra cobrase total sentido con lo ocurrido desde el 18 de octubre en el país. Se transformó de inmediato en una obra visionaria y, además, se reafirmó como existencialista. Debido a esto último la pieza liminar de la serie, “Autorretrato”, de 2018, fue incluida en la curadoría de Isabel Croxatto Galería para la exposición “El mundo al instante”, muestra de contingencia en relación al excepcional acontecer nacional. Pensando en mi carrera, mostrar este amplio conjunto de obras en la Perrera pasará a ser un hito, es una muestra grande que veo como antología de los últimos 10 años. Además, tengo un especial cariño por el Centro Experimental Perrera Arte y su gente, por lo que mostrar obra nueva aquí me causa una muy grata sensación, talvez me siento como en casa.

-Respecto a la obra inédita de soporte bidimensional, ¿cómo fue el proceso creativo considerando tu anclaje histórico en la técnica de óleo sobre tela?

-La obra inédita que presento en esta muestra es la que he denominado “La parte bífida” de la trilogía y se trata de un conjunto de pinturas y esculturas pertenecientes a la serie “Ectopia”. En esta ocasión incluyo una selección de pinturas al óleo, el medio pictórico que más he usado en mi carrera, pero ahora su soporte es papel. La razón que me llevó a embarcarme en este proceso es una cuestión económica. El proceso comenzó a mediados de 2019 y para mí fue un tiempo complejo, necesitaba pintar y en mi taller tenía unos maravillosos papeles guardados: no tenía plata para tela y decidí prepararlos. De ahí en adelante se transformó en un reto técnico que recuerdo como emocionante. Ver lo que ocurría sobre este nuevo soporte casi me hizo pensar que estaba aprendiendo a pintar de nuevo, suponiendo que sé pintar (ríe). Las imágenes ahí plasmadas deben parte de sí a la nueva experiencia con el material. Creo que me gustaría seguir trabajando de esta forma, los resultados obtenidos me han dejado más que satisfecho.

-¿Cómo llegaste a la escultura y qué relación tiene con tu pintura?

-La verdad es que llevaba muchos años pensando en la escultura, sintiendo la necesidad de hacerlo sin saber bien el por qué, tratando de buscar la razón en relación a mi obra. En algún momento entendí el origen de esta necesidad: estaba ahí, en las pinturas, en los empastes, las costuras y los tejidos presentes en mis telas. Luego de tener claro que se trataba de una reformulación de mi propia experiencia artística se transformó en un problema técnico, una reflexión material. La respuesta a este problema me la dio una casualidad, cosa que no me ocurre habitualmente, y fue la solución material para empezar a trabajar el volumen. Resulta que cerca de mi taller se cayó un gran árbol luego de haberse secado. La madera, ramas y vástagos sería el comienzo de la estructuración de las esculturas, que técnicamente he determinado como ensambles mixtos. El resto de la construcción de estos ensambles deviene completamente de la pintura, es una evolución de mi propio proceso pictórico; costuras y tejidos para concluir con cera pigmentada. Creo que las posibilidades con esta nueva técnica, que en rigor he inventado, son muy grandes. Es un camino que recién empiezo a transitar y no sé dónde me llevará. Hasta el momento, además, me siento feliz con lo que las esculturas producen en quien las ve. ¿Qué es eso? es lo primero que preguntan y luego he recibido maravillosos comentarios al respecto, ya que las han calificado de asquerosas, perturbadoras, inquietantes, horribles y otros calificativos que han llenado mi corazón, causándome enorme satisfacción.

-Además de artista, paralelamente te has desempeñado en otras labores dentro de instituciones culturales, como montajista, registrador, restaurador y conservador de colecciones de obras. ¿Cómo observas ese desdoblamiento?

He trabajado en instituciones y de forma independiente en paralelo a mi labor como artista durante algo así como 14 años. Yo no vivo del arte, mi producción artística ha significado siempre un egreso, aunque debo decir que he vendido unas cuantas obras. Es parte importante de mi historia, este hecho lógicamente ha determinado mi personalidad como artista. Es distinto cuando has trabajado en todas las aristas. No soy de esos que dan órdenes o que simplemente se limitan a entregar indicaciones por correo de cómo montar su obra. Incluso, muchos de ellos dan indicaciones para la confección misma de la obra. Yo soy de los que suelen ensuciarse las manos. No basta con hacer la obra, prefiero estar presente en todo el proceso preparativo de mis muestras; eso me hace sentirlas como algo propio. Y bueno, para esta muestra, la Perrera me ha dado todo lo que podía esperar de la preparación de una exposición individual. Me ha hecho trabajar mucho y codo a codo con un equipo humano maravilloso, donde he encontrado nuevos amigos. Luego de eso, ver las obras montadas tiene un doble o triple significado, se me hace total.

-¿La pandemia generó algún cambio en tu trabajo creativo? 

-Claro que sí, por supuesto que me vi afectado por la cuarentena en múltiples sentidos y también como artista. En primer lugar me dio tiempo en soledad: soy una persona sociable y eso a veces no se lleva muy bien con la labor creativa. En ese sentido pude profundizar más en ciertos procesos mentales, logrando entender cosas y trabajar muchas horas más. Las esculturas, por ejemplo, fueron realizadas completamente en pandemia, lo que significa un gran cambio en mi trabajo; se amplió mi horizonte creativo. Creo que el invierno pasado fue el período más productivo de mi carrera, claro que no puedo culpar de ello completamente al Covid-19 (ríe). Pero de que fue un aporte, lo fue. Y el resultado de ello lo vemos ahora en esta muestra, porque la mitad de las piezas expuestas fueron realizadas el último año. No sé muy bien cómo serán afectados los futuros proyectos creativos con esto, pero creo que eso depende de una reflexión larga que está recién empezando. Soy consciente de que han cambiado muchas cosas en términos de llevar el arte al espectador; sé que cambió la forma de realizar proyectos expositivos, pero yo soy artista de taller y ahí las cosas siguen parecidas a lo que eran antes de la pandemia.

Coordenadas

Qué: Lanzamiento virtual de la exposición “Héctor León en la Perrera”

Descripción: Trilogía individual que incluye pinturas y esculturas realizadas por el artista visual Héctor León entre 2011 y 2021

Cuándo: Viernes 23 de abril de 2021, a las 19 horas

Dónde: Lanzamiento online a través de la plataforma Zoom, en vivo Galac

ID de Zoom: 981 2504 5952

Código de acceso gratuito: mv4B3f

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