“Casi”, crónica de Grillo Mujica a propósito de los 50 años del partido fantasma

Nota de edición. Este martes 21 de noviembre se cumplen 50 años del gol que clasificó a Chile al Mundial de Alemania 1974. En el repechaje intercontinental entre la UEFA y la Conmebol, la selección sudamericana debió enfrentar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). El duelo de ida se jugó el 26 de septiembre de 1973, solo dos semanas después del golpe de Estado, en el estadio Central Lenin de Moscú, donde se registró un empate 0-0 ante 60 mil personas, pero luego el combinado europeo se negó a disputar el compromiso de regreso en el Estadio Nacional, utilizado como lugar de detención y tortura por la dictadura. Para cumplir el protocolo de la FIFA, Chile se presentó en la cancha de Ñuñoa y, ante 17.418 espectadores, el capitán Francisco “Chamaco” Valdés anotó frente al arco vacío de los soviéticos. El singular encuentro demoró 30 segundos y la prensa lo bautizó como “el partido fantasma”. A propósito de este episodio y todo el ambiente futbolero de ese intenso 1973 en el país, el poeta Gustavo Grillo Mujica realizó esta crónica regresiva, cuya primera versión fue publicada en 1982 en el número 18 de la revista Araucaria, quizás el principal lugar de cultura y debate de los exiliados chilenos durante 12 años.

Casi
(Crónica regresiva)

Gustavo Grillo Mujica 

Hubo chispas en el aire en el Estadio Nacional embarazado.
Hubo “toma de terreno” en las tribunas de primera.
El vendedor de café voceaba:

“Al rico ladrillo molido con caqueperro,

al que le sale una mosca gana premio”

Le decían el Rico Veneno porque interrumpía

en las galerías el suspenso futbolero.

SE JUEGA LA FINAL

Colocolo juega la final de fútbol
de la Copa Libertadores de América 1973
versus el club argentino Independiente
no recuerdo si en Argentina o Chile.

El Turco Yurandini dirige la barra
de los albos con su trompeta

a los hinchas del club más popular

que fue imagen país, más que los terremotos

con decirte que a vietnamitas en París
les contesté: je suis du Chili,

y ellos me respondieron ¡COLOCOLO!

Él más veces Campeón de Chile

clasificó para la definición

de la Copa Libertadores de América.
La prensa tiene materia.
El Presidente Allende dijo: ¡Mierda, mierda!
Recibió a los jugadores y declara:
Yo siempre jugué a la izquierda”.
Allende intercambia telegramas
con Don Aladino Gálvez, presidente del Colo-colo.
Le dicen “Aladino” porque tiene una fábrica de lámparas.

Hay una expectación horrorosa
cuando entonces se empata a un gol.
Ese gol del adversario es dudoso.
Los contrincantes son maulosos

pues al arquero le dieron un empujón
cuando ya tenía agarrado el balón.

Era vox populi: “La mafia atlántica”:
árbitros argentinos,
brasileros,
uruguayos
y paraguayos,
boicotearon al glorioso Colo-colo.
(Julio Martínez, Jota Eme, “El cabeza de huevo”
en la TV, en “A esta hora se improvisa” opina:
a esta hora hay que tener paciencia”.

SE JUEGA LA FINAL POR SEGUNDA VEZ

(No recuerdo si en Chile o en Argentina)
Nadie en Chile duerme bien.
Se especula con los puestos en las colas.
Los ojos chilenos puestos en el DT
el Zorro Álamos quien ni huevón
suelta a la prensa su estrategia del balón.

Desde los barrios hasta los gabinetes
retumba la consigna del campeón:

“Quién es Chile, Colo-colo,

Quién es Colo-colo, Chile”.

Desde Arica a Magallanes,
(en el país más larguirucho del mundo)
los nervios están de punta,
como en los terremotos
(somos todos juntos y ansiosos
ni te lo quiero pues el match
creo que termina cero a cero)
En esos tiempos no se definía a penales.

SE JUEGA LA FINAL por TERCERA VEZ

Hay que definir de una vez por todas
expectación en todo el mundo futbolero

y de un hilo pende Chile
los colocolinos invaden Santiago centro

Allende se asoma al balcón de la Moneda
calma los ánimos y dice: “el triunfo nos queda”.

La tercera es la vencida dicen.
el match es en Uruguay que es terreno neutral.

Estratégica mente la barra colocolina

lleva al arriero salvador de los uruguayos
perdidos en la Cordillera de los Andes

para ganarnos el público local.

COMBATE DEFINITIVO

Arbitra uno de la Mafia Atlántica
los argentinos de Independiente meten un gol
hay pánico en todo Chile

los chilenos meten un gol
hay paroxismo en la muchedumbre.
faltan segundos para la final
este juego se tiene que terminar
termina el match uno a uno

en segundos de apremio
la masa grita en silencio
ni la trompeta del Turco Yurandini
rompió el suspenso.

…………………………………

y en segundos fuera del tiempo
los adversarios meten un gol
las orejas chilenas no creen en la radio
más quizás en la televisión
aún con todo el estadio a favor
Colo-colo pierde el partido
de este juego definitivo.

Colo-colo es declarado por el pueblo
CAMPEÓN MORAL DE AMÉRICA.

Se dice lo logró la Mafia Atlántica.
Se reúnen fondos para regalar
la Copa del Pueblo a los Vice campeones.
Se dice los chilenos somos siempre vice campeones.

“Cuando perdió el Colo Colo,
sentí a la Unidad Popular perdida”
le escuché al escritor Skarmeta
y yo pensé esta cosa está jodida
ni siquiera llegamos a la meta.

La recepción a los jugadores fue apoteósica

los jugadores se culpabilizaron mutuamente
los cracks se pelearon en el avión de vuelta
el jugador Caszely quedó con un ojo en tinta
el Presidente Allende regala una bandera
a los Héroes Vice Campeones que llegan.

EPÍLOGO

El Presidente Allende se sacrifica
defendiendo su legitimidad.
El Estadio Nacional es ocupado
como campo de concentración
de colocolinos y otros desgraciados,

Se acerca el Campeonato Mundial

juega con los rusos la Selección Nacional

La URSS se niega a jugar la revancha en Chile
La FIFA obliga a jugar el match
en esa cancha ensuciada.
De allí un gol preexistente
el de Chamaco Valdés número 12,
a un arquero inexistente.

No hay fútbol en esos días
los clubes sufren bancarrotas.
La mafia de Los Pirañas
compraron el Colo-Colo

a precio de castañas.

El fútbol da mucho billullo”,
me dijo un poeta de chamullos

mi copuchento Nicanor.