De la Bienal de La Habana a Perrera Arte

Por Catalina Rivadeneira / edición: T. Muñoz / imágenes: archivo Mariella Sola

“Estoy observando el color de la clorofila que forma la savia de las plantas. Es como la sangre nuestra, esa es la sangre de las plantas”, dice Diosne. Ella es una de los cuatro protagonistas de Relatos breves, la exposición que este sábado 31 de mayo la artista chileno-española Mariella Sola inaugurará en la sala Dante de Perrera Arte.

El proyecto se inició en 2019 durante una residencia creativa realizada en el Laboratorio Artístico de San Agustín, en la periferia de La Habana. Ahí Mariella Sola se adentró en el particular paraíso de Diosne, quien da masajes a sus vecinas con el saber de las plantas medicinales. Pero también conoció a Homero, quien preserva un amplio archivo de semillas para alimentar de manera ecológica a los animales. A Eddy, que elabora de manera artesanal vinagres, aliños y licores medicinales. Y a Hidekel, quien encontró en el vudú una dimensión amplia e integradora para su comprensión de un mundo en crisis.

“Hoy la naturaleza está siendo destruida y devastada por los mismos hombres, y cuando la necesitemos en el futuro no la vamos a tener para nuestro bien”, señala Hidekel en el libro digital e impreso Relatos breves, que nació de esta investigación y que también se podrá ver en la muestra homónima de Perrera Arte, junto a dibujos, fotografías, objetos y un video retrato de Diosne. Todo este material formó parte de la exhibición que Mariella Sola presentó recientemente en la decimoquinta edición de la Bienal de La Habana, exhibición que marcó el regreso de la artista al origen de su creación.

-¿Por qué decidiste emprender esta investigación?

-En términos de la narrativa, el hilo conductor que animó esta investigación audiovisual fue dar luz a un conocimiento ancestral ligado a las fuerzas de la naturaleza. La noción de campo, entendiéndose éste como una matriz plena de información, estaba siempre presente. La información se iba develando justamente gracias a una relación íntima y estrecha que fuimos construyendo con quienes fueron parte de Relatos breves. El entrelazamiento de todos los elementos que fueron conformando su interdisciplinariedad -fotografías, relatos, dibujos, objetos, videos y un libro- surgió como una transducción energética de esta cosmovisión. Las plantas emergen como objetos preciados, como seres vivos y espirituales, anclados en este herbolario íntimo que es el libro Relatos breves. Una dialéctica que va desde la vida de las personas hacia las plantas medicinales o mágico-religiosas, y desde las plantas hacia la vida.

-Llama la atención la perseverancia que has tenido en el proceso de circulación de tu obra.

-La llamaría, tal vez, una perseverancia orgánica, pues no se nutre de la voluntad. El proyecto fue necesitando circular y fui acompañando este proceso. Pienso que esto se debe a una sincronía entre los cuestionamientos en el origen del mismo y los que circulan en el aire de los tiempos. Relatos breves surge como un intento de dar respuesta a ciertos cuestionamientos en un mundo cada vez más distópico, donde la crisis global me interpela a repensar el modo de posicionarme como artista. ¿Qué nuevos sentidos puede tener la práctica artística? ¿Cómo crear nuevos paradigmas que integren los poderes regenerativos de la naturaleza al discurso estético?

-¿Qué comentarios del público te han sorprendido en tus numerosas presentaciones de Relatos breves en tan diversos lugares?

-Más que comentarios, lo que he percibido es esta adecuación del proyecto con la necesidad de reconectar con la naturaleza. Las personas vienen y me agradecen, algunas muy emocionadas. Diosne como figura femenina suele impactar mucho, tanto por su mensaje como por su potencia como mujer. Esas emociones son muy válidas; le dan sentido a mi trabajo.

-¿Has podido hacer un seguimiento de los protagonistas de estos relatos?

-Mis cómplices, Diosne, Homero, Eddy e Hidekel, con quienes fuimos dándole forma a Relatos breves, colaboraron desde el inicio con mucho entusiasmo, pues para ellos era poder otorgar un espacio a sus voces y a sus pasiones. De hecho, el proyecto intenta ser fiel a ellos, tanto en los relatos escritos como en la narrativa audiovisual. Creo que el carácter híbrido del proyecto, además de estar dado por la interdisciplinariedad de su formato, también está dado por esta hibridación de lenguajes de los participantes y de los míos propios como artista. En función de esto escribí: “El valor documental de Relatos breves nace de este trabajo relacional, un arte de lo emergente, donde el proceso creativo opera como un catalizador para dar luz a una arquitectura donde las interacciones humanas, en su contexto social y en tiempo real, adquieren su forma”. Ahora bien, cuando volví luego de tres años -pandemia de por medio- con el libro impreso de regalo y para invitarlos a la exposición en La Fototeca de Cuba, para todos ellos fue una gran emoción y alegría. Se sentían orgullosos, todo esto daba una nueva dimensión a sus discursos y vidas, al verse reflejados en el proyecto. Es ahí cuando tu trabajo cobra otro sentido mayor y se cierra uno de los ciclos importantes, que es el de la reciprocidad. Actualmente, sigo en contacto muy cercano con Diosne e Hidekel, ya que hemos podido urdir una amistad bastante estrecha y rica.

De los múltiples medios que utilizas, ¿cuál es el que sientes más cercano?

-La verdad es que suelo tener una cierta libertad y fluidez al momento de elegir las estrategias visuales o los medios que voy a usar en mis procesos de creación. En realidad, son las líneas conceptuales las que dan coherencia o cercanía a mi trabajo. Mi centro de creación es predominantemente desde el arte contextual: tanto con acciones contextuales como con instalaciones en el espacio público. Esto se traduce en un esfuerzo por expandir los límites de la práctica artística y en reactivar la función social del arte a través de la creación de proyectos híbridos. Es dentro de esta visión que se inscriben Relatos breves u otros proyectos, y desde allí van emergiendo los medios o lenguajes visuales.

-¿Cómo asumes el efecto de la tecnología en tu producción?

-Si bien trabajo mucho desde lo manual, por decirlo de algún modo, con mis dibujos y otros medios, también realizo producciones audiovisuales que requieren de la tecnología y de un lenguaje de edición de video. No tengo, a priori, nada en contra de la tecnología. Ahora bien, el surgimiento de la inteligencia artificial nos lleva a tener nuevas y justificadas inquietudes en cuanto a su alcance y a la claridad ética del uso que se hace -y se hará de ella- en el futuro. Más aún en un mundo en el que la ecología se cae a pedazos, y donde los sistemas de poder y dominación todavía ejercen una hegemonía cuestionable. La tecnología debería ser una aliada en nuestros procesos creativos y de subsistencia que favorezca procesos de equilibrio, empatía y solidaridad, necesarios para nuestra supervivencia. Pero para ello debe haber un cambio de modelo y de conciencia. El problema no viene de la tecnología, sino del modelo que hemos construido como humanidad. Pero es un tema muy complejo y delicado que necesitaría horas de reflexión.

Coordenadas

Qué: Inauguración de la exposición Relatos breves, de Mariella Sola. Curadora: Luz Muñoz

Cuándo: Sábado 31 de mayo, a las 18.00 horas. La muestra permanecerá abierta hasta el sábado 5 de julio bajo el sistema de visitas guiadas que se anuncian periódicamente en Instagram

Dónde: Sala Dante, Centro Experimental Perrera Arte, Parque de los Reyes s/n, Avenida Balmaceda, entre Bulnes y Cueto, nuevo barrio Balmaceda

Artista invitado: Ander Ureta, DJ Flacou

Vino de honor, gentileza de @louisantoineluyt, uva huasa

Entrada liberada. Estacionamiento interior gratuito.