Crítica a la exposición OUTSIDER !!! Parte 1.
«Critica a la exposición OUTSIDER en el Centro Experimental Perrera Arte»
«Malestar teórico con dolor inminente»
Muestra anual colección Centro Experimental Perrera Arte 2026 Espacio invitado Galería Gabriela Mistral. De la serie de seis serigrafías ¿DÓNDE LOS RESTOS? ¿EN QUÉ ZONA LOS DESPERDICIOS? Obras: Gonzalo Díaz, Lotty Rosenfeld, Carlos Altamirano, Juan Domingo (Juan) Dávila, Arturo Duclos y Paz Errázuriz. Colección Perrera Arte Juan Castillo, Carlos Leppe, Jorge Lobiano, Ricardo Vergara/Antonio Becerro y Necro Escultor. Treinta años después, dos territorios que marcaron la vanguardia chilena vuelven a encontrarse para revisar sus afinidades, tensiones y fronteras. Outsider!!! propone un diálogo entre las estéticas rebeldes, las políticas divergentes y las genealogías visuales que la Perrera Arte y la Galería Gabriela Mistral han impulsado desde sus respectivos universos. Una constelación de obras, artistas y memorias que revela cómo, desde márgenes distintos, ambos espacios sostuvieron —y aún sostienen— la urgencia de experimentar, incomodar y expandir los límites del arte en Chile. Curador Antonio Becerro Sala Dante, Nave principal Pablo de Rokha, Centro Experimental Perrera Arte.
Galería Gabriela Mistral. ¿DÓNDE LOS RESTOS? ¿EN QUÉ ZONA LOS DESPERDICIOS?
Parte 1 “Escena de Avanzada”, medalla al mérito del discurso. La denominada “Escena de Avanzada”, articulada críticamente constituyó un dispositivo teórico-estético decisivo para comprender las prácticas artísticas bajo dictadura y transición. Desde una mirada académica e ilustrada su insistencia en la deconstrucción del lenguaje, el desmontaje de los aparatos ideológicos y la problematización del signo visual aportó densidad conceptual al campo artístico chileno, situándolo en diálogo con el posestructuralismo y la teoría crítica internacional. Sin embargo, esa misma sofisticación discursiva tendió a producir un régimen de legitimación cerrado, donde la inscripción en el marco teórico era condición casi excluyente de pertenencia.
Galería Gabriela Mistral. ¿DÓNDE LOS RESTOS? ¿EN QUÉ ZONA LOS DESPERDICIOS?
La auto erosión de su discurso frente a las vitrinas que decoro su conceptualismo amparado en la cita, fragmento su aguda conciencia crítica, relegando otras formas de producción más vinculadas a lo popular, lo comunitario o lo territorial. En ese sentido, el campo artístico de los años noventa heredó no solo su predica, sino también una cierta clausura académica que dificultó la circulación de sensibilidades periféricas o no alineadas con el canon teórico dominante. Asimismo, en el contexto de la transición democrática, la retórica de la resistencia simbólica comenzó a tensionarse frente a nuevas condiciones institucionales y de mercado. La Avanzada, pensada originalmente como gesto de fisura en el orden autoritario, enfrentó el desafío de redefinir su antagonismo en un escenario donde el conflicto ya no era exclusivamente represivo sino también neoliberal, una colisión de intereses y de clases en la cultural chilena. La pregunta pendiente —todavía vigente— es si ese modelo crítico logró transformarse en una herramienta abierta para el campo expandido del arte chileno, o si permaneció como un núcleo referencial altamente influyente pero históricamente situado, influyente y a la vez excluyente. Malestar teórico con dolor inminente
Galería Gabriela Mistral. ¿DÓNDE LOS RESTOS? ¿EN QUÉ ZONA LOS DESPERDICIOS?
La denominada “Escena de Avanzada”, articulada en Chile dialogó con las reflexiones teóricas de la crítica Nelly Richard, configurando un campo de resistencia simbólica dentro del arte contemporáneo. Su crítica constituyó un dispositivo teórico-estético decisivo para comprender las prácticas artísticas bajo dictadura y transición. Desde una mirada académica e ilustrada su insistencia en la deconstrucción del lenguaje, el desmontaje de los aparatos ideológicos y la problematización del signo visual aportó densidad conceptual al campo artístico chileno, situándolo en diálogo con el posestructuralismo y la teoría crítica internacional. Sin embargo, esa misma sofisticación discursiva tendió a producir un régimen de legitimación cerrado, donde la inscripción en el marco teórico era condición casi excluyente de pertenencia. La auto erosión de su discurso frente a las vitrinas que decoro su conceptualismo amparado en la cita, fragmento su aguda conciencia crítica. En ese sentido, el campo artístico de los años noventa heredó no solo su predica, sino también una cierta clausura académica que dificultó la circulación de sensibilidades periféricas o no alineadas con el canon teórico dominante.La Avanzada, pensada originalmente como gesto de fisura en el orden autoritario, enfrentó el desafío de redefinir su antagonismo en un escenario donde el conflicto ya no era exclusivamente represivo sino también neoliberal, una colisión de intereses y de clases en la cultural chilena. La pregunta pendiente —todavía vigente— es si ese modelo crítico logró transformarse en una herramienta abierta para el campo expandido del arte chileno, o si permaneció como un núcleo referencial altamente influyente pero históricamente situado, influyente y a la vez excluyente.
Pablo Asenjo Crítico, teórico de las artes





