Akinetón Retard, académicos de subterráneo

Por Rocío Garcés

Como “hijos de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile” se describen los integrantes de Akinetón Retard. Pero no evocan precisamente a determinado maestro o nota favorable en algún ramo. Sino la agitada vida estudiantil de los años 90. Aquella que los llevó a ocupar espacios que, hasta esa fecha, estaban ociosos en la histórica sede de Compañía. “Trece pisos de amor y odio”, según recuerdan con humor estos licenciados en música.

“Recuperamos el tercer subterráneo de la facultad”, cuenta Vicente García-Huidobro, voz y guitarra de la agrupación. “Ahí cada uno tenía la posibilidad de tener una sala, una discoteque, un motel, un bar y un escenario”, agrega. “La academia, como en toda la historia, a veces se hace en el subterráneo y no arriba”, redondea.

“Como un buen exponente de la música chilena, somos quiltros”, comenta el baterista Cristián Bidart. “Somos más sucios, más punketas, no nos interesa la pulcritud, no somos músicos para lucir que tocamos lindo”, añade. Al igual que sus compañeros, está convencido de que internet cambió el modo de trabajar. “Antes ensayábamos muchas horas, ahora ya no es necesario. Cada uno se puede estudiar la música en su casa”, cierra.