A los 30, late el corazón de la Perrera
Por Catalina Rivadeneira
Había suficientes bancas y asientos para los invitados de la primera parte del programa. Pero igual algunos vecinos llegaron con sus propias sillas para asegurar su comodidad durante el espectáculo. La fiesta inaugural de celebración de los 30 años de Perrera Arte tuvo ese sabor risueño de lo amable y sencillo. Pero, como siempre también, terminó con el vértigo de la electrónica, que tanto agita el cuerpo de los más asiduos del espacio.
“Comerse el corazón” o “Comerse un corazón” fue, indistintamente, el título de un festejo que seguirá a lo largo de todo 2025. Un calendario que reunirá variados artistas de diversas disciplinas y regiones de Chile, además de algunos invitados especiales del extranjero.
“Lo pasamos muy bien y a la gente le encantó. Es un honor haber sido convocados a esta fiesta. Cumplir 30 años en cultura, mantener un espacio y un equipo de trabajo durante ese tiempo es tremendamente difícil en Chile”, dice Viviana Ferrer, la voz y relatora de Crónicas Tangueras, agrupación proveniente de Valdivia. “Nos vamos especialmente contentos porque nos damos cuenta que viene público del barrio. Que ustedes también aprovechan estas instancias para que la gente que tiene sus emprendimientos vinculados con el arte o el desarrollo de algunas inquietudes propias, pueda también estar aquí presente como en una especie de feria. Vemos la Perrera como un espacio muy comunitario”, agrega.
Vanesa Bravo, líder de Vane Bravo Trío Jazz de Talca, agrega matices a similar reflexión. “Es un ejemplo admirable este centro cultural. Junto a otros poquitos -muy poquitos- espacios, resiste aquí en la Región Metropolitana desde de los años 90 hasta ahora. Y es admirable más que nada porque se atreven con los artistas experimentales, con los artistas como disidentes, con todo el arte que no es grato para la elite”, señala la contrabajista.
“Es súper importante el trabajo que hacen acá porque no hay tantos espacios con la libertad que ofrece Perrera en sus encuentros artísticos”, dice René Roco, de Potenciómetro. “Estamos en un momento en que hay mucha información dando vuelta, tanto cultural, política, social, que a veces es fácil perderse. Y tener espacios en que uno se puede encontrar desde el arte, desde la música, es fundamental para el ser humano”, añade el músico y productor electrónico.